miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA MARINA DE GUERRA DEL SIGLO XVIII: Consecuencias de la Revolución Francesa

Toma de La Bastilla
A pesar de la opinión de los marinos españoles, británicos y españoles se aliaron en contra de los franceses. La opinión era contraria porque, Francia y España tarde o temprano,  estaban abocadas a entenderse, y una total o parcial destrucción de la Marina francesa, podría interesar mucho a los ingleses, pero poco a los españoles.
Ya de por si,  la Marina francesa había quedado muy debilitada a causa de la revolución, ya que numerosos mandos fueron ejecutados o debieron emigrar. A pesar de los esfuerzos de Napoleón, la Marina francesa nunca se recuperó.
De 1792 a 1795, perdieron 33 navíos y 31 fragatas, e incluso Tolón fue atrasado, en su recuperación brilló un joven oficial de artillería  llamado Napoleón Bonaparte. Es sorprendente que mientras el ejército, fue ganando confianza en sí mismo, en la Marina ocurrió todo lo contrario.
En lo que se refiere al ejército español, se vio obligado a un esfuerzo colosal para sus medios, en la "Campaña de los Pirineos". En un principio gracias al buen mando del general Ricardos y a la desorganización del ejército enemigo, se hicieron algunos avances. Justo hasta que Ricardos desapareció y los franceses se organizaron.
En cuanto a la Marina, no se construían nuevos buques desde 1798, ni había dinero para innovaciones técnicas, pero si para cambiar tres veces de uniformidad y pasar de 277 a 435 generales en cuatro años.
La Hacienda Real estaba agotada, tras la costosa Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Y la preocupación era lo mismo que había preocupado a Ensenada cincuenta años antes: tener que hacer frente a la Royal Navy a la vez que a un potentísimo ejército francés. Todo el mundo sabía que los franceses esperaban el momento idóneo Para, invadir la Península y cambiar el régimen.

Se optó por reforzar el ejército, aunque la medida fue insuficiente. Quedaba así un flojo ejército y una desamparada Marina.

JOSÉ GIRAL PEREIRA

Nacido en Santiago de Cuba, el 22 de octubre de 1879. Realizó estudios universitarios en Química y Farmacia y obtuvo en 1905 la cátedra de Química Inorgánica de la Universidad de Salamanca. En 1928 se trasladó a Madrid para ocupar la cátedra de Química Biológica de la Universidad Central.
Fue uno de los miembros más destacados del grupo de los novecentistas de la Unión Escolar, que contaba con la simpatía de personajes tan relevantes como Unamuno o Giner de los Ríos. Su militancia republicana y masona le llevó por primera vez a la cárcel en 1917, debido a su actividad en favor de la huelga general. Volvería a la cárcel en otras tres ocasiones durante las dictaduras de Primo de Rivera y Berenguer, por su apoyo a las ideas republicanas.

Legó a ser amigo íntimo de Manuel Azaña, participando junto con él en la creación del partido Acción Republicana. Tras la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931, Giral ocupó los puestos de consejero de Estado y de rector de la Universidad de Madrid. Fue ministro de Marina en todos los gobiernos presididos por Azaña.
Como diputado por Cáceres, representó en el Parlamento a Acción Republicana y posteriormente a Izquierda Republicana. Siguió siendo Ministro de Marina, en mayo de 1936, con el gobierno Casares Quiroga. Al conocerse la preparación de una sublevación militar contra la República, Giral, como ministro de Marina, fue responsable, en los días anteriores al levantamiento de julio de 1936, de la prohibición de las maniobras navales previstas en las costas marroquíes y canarias. Colocó en las estaciones radiotelegráficas, especialmente en la madrileña de Ciudad Lineal, a operarios de su absoluta confianza, con el fin de seguir de cerca cualquier movimiento de los militares rebeldes.

El 18 de julio de 1936, tras el alzamiento de las guarniciones de Marruecos, ordenó a los destructores Lepanto, Sánchez Barcaiztegui y Almirante Valdés, atracados en Melilla, así como al destructor Churruca y al cañonero Dato, próximos a la costa de Ceuta, abrir fuego sobre campamentos, destacamentos regulares, centros militares o cualquier agrupación de fuerzas sospechosa de secundar la rebelión. Los comandantes de los navíos no cumplieron la orden.
Ante el fracaso de las medidas adoptadas por el gobierno, el Presidente de la República, Manuel Azaña, encargó a Giral la formación de un nuevo gabinete. Éste decidió dar entrada a sectores más moderados. Giral siguió ostentando la cartera de Marina, además de asumir la presidencia del gobierno.
Como primera medida de su gabinete, Giral decidió armar a las masas obreras y a los sindicatos, para evitar que la sublevación se propagase sin resistencia. Esta medida resultó impopular entre los políticos, incluso entre los de su propio gobierno. Otra de sus disposiciones, fue ordenar la disolución inmediata del ejército sublevado. Giral se apresuró a solicitar la ayuda de Francia contra el avance del fascismo. Más tarde hizo la misma petición a la Unión Soviética. Sus siguientes actuaciones estuvieron encaminadas a normalizar la revolución libertaria que se estaba produciendo en muchos lugares de la zona republicana, mediante la incautación y expropiación de tierras e industrias. Destituyó a todos los funcionarios públicos sospechosos de apoyar el alzamiento y sustituyó a la Guardia Civil por la Guardia Nacional Republicana.
La situación crítica de la guerra provocó finalmente la dimisión de Giral como presidente del gobierno, el 5 septiembre de 1936. El encargado de sustituirle fue el dirigente socialista Largo Caballero. En los dos gabinetes que formó este último, Giral participó como ministro sin cartera. Durante el gobierno de Juan Negrín, de 1937 y 1938, Giral dirigió el ministerio de Estado y más tarde participó en los consejos de ministros sin cartera definida. Asimismo, tomó parte en la comisión de representantes republicanos que negoció el intercambio de prisioneros con el gobierno rebelde de Burgos. Estas conversaciones apenas dieron fruto debido a la negativa contumaz de los sublevados.

En 1939, Giral acompañó a Manuel Azaña al exilio francés. Ambos se refugiaron en la embajada española en París. Poco tiempo después, Giral se trasladó a México, país en el que residió hasta su muerte. Allí enseñó bioquímica en el Colegio de México, en el Instituto Politécnico y en la Universidad Nacional Autónoma. El 18 de septiembre de 1945 ocupó la presidencia del gobierno republicano en el exilio, con el reconocimiento único del gobierno mejicano. No dio entrada en este gabinete a los exiliados comunistas, apoyándose sobre todo en republicanos, socialistas moderados y algunos representantes del sindicato anarquista CNT.

Ello hizo que el movimiento de los exiliados españoles se dividiera y enfrentara. Giral no pretendía reanudar una nueva lucha intestina, pero, pensando en el apoyo de los estados aliados para derrocar al franquismo, dejó fuera a los comunistas totalitarios. En 1947 abandonó la presidencia del gobierno republicano. La muerte le llegó en su destierro mejicano el 23 de diciembre de 1962.

martes, 19 de septiembre de 2017

RAFAEL SANZIO: Caida en el camino del Calvario

Realizado entre 1515 y 1516, es un óleo sobre tabla pasada a lienzo, de 318 X 229 cm.

Encargada por Jacopo Basilio para el Monasterio de Santa Maria dello Spasimo en Palermo, de donde deriva su nombre popular, “El Pasmo de Sicilia”, que refleja el interés de Rafael por la representación de estados físicos y psicológicos extremos. El tono retórico de la obra y su compleja composición, distribuida en torno a dos diagonales que convergen en la figura de Cristo, remite a los cartones para tapices del Vaticano.

El Pasmo muestra la posición oficial de la Iglesia en el debate sobre la naturaleza del dolor de la Virgen durante la Pasión de Cristo, al mostrarla sufriente y compasiva pero consciente y no desmayada.

Cuadro alabadísimo desde su ejecución, recientemente se ha cuestionado la veracidad del naufragio que, según Vasari, sufrió en su traslado, demasiado coincidente con las milagrosas circunstancias que rodearon la llegada a Sicilia en la Edad Media de una de sus imágenes más famosas: la Annunziata de Trapani. El virrey de Sicilia logró la cesión del cuadro a Felipe IV, quien lo destinó en 1661 al altar mayor de la capilla del Alcázar.

Firmado en el centro del margen inferior sobre una piedra.

DEWOITINE D 520

Avión monoplaza francés, de construcción metálica que entró en servicio en 1940. Al contrario que el Morane-Saulnier MS 406 que era el caza más numeroso de la Armée de l'Air, el Dewoitine D 520 era capaz de enfrentarse con los cazas alemanes como el Messerschmitt Bf-109. A causa de retrasos en la producción, solo un pequeño número de ellos estuvieron listos para enfrentarse a la Luftwaffe. Nadie duda que el D 520, hubiera presentado serios problemas a la Luftwaffe de haberse construido en grandes cantidades.

El Ministerio del Aire Francés solicitó en 1934 el desarrollo de un caza destinado a sustituir los que se encontraban en servicio. En Junio de 1936, la Dewoitine, encargó al diseñador Robert Castello iniciar los estudios para el nuevo caza, el cual debería desarrollar una velocidad de 520 km/h, inicialmente no consiguió los requisitos solicitados, siendo necesarias modificaciones, hasta llegar al D 520 impulsado por un motor Hispano-Suiza de 900 hp. El 3 de Abril de 1938 la fábrica término el primer ejemplar D 520-01, siendo entonces encargado por el Ministerio del Aire francés.


El primer prototipo voló el 2 de octubre de 1938 en Toulouse-Francazals, pilotado por Marcel Doret,  impulsado por un motor Hispano-Suiza 12Y-21 con hélice bipala, alcanzando una velocidad de 480 km/h; se adoptó entonces el motor HS 12Y-29 con hélice tripala y se instaló un radiador único ventral, alcanzando los 513 km/h el 7 de Febrero de 1939. El nuevo prototipo fue desarrollado con una nueva deriva, cabina cerrada, tren de aterrizaje reforzado y se le armó con un cañón de 20 mm instalado axialmente al motor y dos ametralladoras subalares, este ejemplar voló el 28 de enero de 1939, alcanzando los 527 km/h al mando del capitán Rozanoff.

El tercer ejemplar D 520-03 mejorado con un sobrecompresor Szydlowski, voló en Septiembre de 1939. El primer D.520 de serie voló el 2 de Noviembre de 1939, cuando ya se había iniciado la guerra, el Arma de Caza había solicitado en Abril de 1939, 200 D 520; elevando la cifra finalmente a 2.200 para Mayo de 1940; previéndose un ritmo de producción de 350 mensuales para Noviembre de 1940. El 10 de mayo, cuando los alemanes iniciaron su ofensiva en Francia, el Grupo de Caza I/3 con base en Canner-Mandelieu solo disponía de 36 D 520, habiendo sido entregados algunos otros aparatos a los Grupos de Caza II/3, II/7 y III/3 para entrenamiento.


Logrando derribar 108 aviones más 39 probables, perdiendo 54 en combate. Tras el fin de las hostilidades, los GC I/3, II/3, III/3, III/6 y II/7 vuelan a Argelia para evitar la captura. Tres cazas del GC III/7 vuelan al Reino Unido, donde serán entregados a los Franceses Libres: 153 aviones quedaron en Francia.


Datos Tácticos Técnicos
Tripulación: 1 Tripulantes.
Longitud: 8,76 m.
Envergadura: 10,20.
Altura: 2,57 m.
Superficie Alar: 15,95 m².
Peso en Vacío: 2.125 kg.
Peso Máximo al Despegue: 2.790 kg.
Planta Motriz: Un Motor Lineal Hispano-Suiza 12Y-45.
Potencia: 850 CV.
Hélices: Un Hélice Tripala.
Velocidad Máxima Operativa (Vno): 535 km/h.
Alcance: 1.540 km.
Techo de Servicio: 10.250 m.
Régimen de Trepada: 14.3 m/s.
Carga Alar: 167 kg/m².
Potencia/Peso: 257 W/kg.
Ametralladoras: Cuatro Ametralladoras MAC 1934 M39 de 7,5 mm.

Cañones: Un Cañón Hispano-Suiza HS.404 de 20 mm.

SANTIAGO CASARES QUIROGA

Nacido en A Coruña, el 23 de octubre de 1884, fue un político y abogado, líder y fundador de la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA), participó en el Pacto de San Sebastián, ideado para propiciar la caída de la monarquía de Alfonso XIII y el advenimiento de la república, en representación de la Federación Republicana Gallega, una plataforma republicana formada por la ORGA junto con otras fuerzas republicanas gallegas como el Partido Radical, los federales, los radical-socialistas. En diciembre de 1930, fue enviado a Jaca como delegado del comité revolucionario republicano en la clandestinidad para evitar la sublevación que preparaban un grupo de militares republicanos. No pudo llegar a tiempo, con lo que la sublevación tuvo lugar, sin ningún éxito. A consecuencia de ello, Casares Quiroga fue encarcelado.

Proclamada la República fue nombrado Ministro de Marina en el gobierno provisional y más tarde de Gobernación. Elegido diputado en las Cortes Constituyentes por la ORGA, siguió siendo Ministro de Gobernación durante el bienio socialista-republicano de 1931 a 1933, presidido por Manuel Azaña, del que Casares era amigo personal.

Elegido diputado de nuevo en 1933, en 1934 une su partido (renombrado Partido Republicano Gallego en 1932) con el de Azaña y otras fuerzas para crear Izquierda Republicana, partido que se integraría en el Frente Popular. Casares Quiroga renovó su acta de diputado en las elecciones de febrero de 1936 y fue nombrado Ministro de Obras Públicas. Tras el acceso de Azaña a la presidencia de la República, Casares Quiroga fue nombrado Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de la Guerra en mayo de 1936. Como presidente, organizó el referéndum sobre el Estatuto de Autonomía de Galicia (el tercero propuesto durante la República tras los de Cataluña y el País Vasco), el cual fue aprobado el 28 de junio de 1936.


Seguía siendo Presidente del Consejo de Ministros cuando se produjo la sublevación militar del 18 de julio de 1936, que desembocaría en la Guerra Civil Española. Incapaz de hacer frente a la sublevación, dimitió y fue sustituido por Martínez Barrio, al frente de un gobierno que no llegó a tomar posesión, y por José Giral definitivamente. La historiografía ha afirmado mayoritariamente que se negó a entregar las armas a las organizaciones obreras. Las memorias de su hija María Casares afirman que no fue así.


No ocupó ningún cargo más durante la Guerra Civil, marchando a Francia junto con Azaña y Martínez Barrio tras la caída de Cataluña. Murió en París, el 23 de diciembre de 1950.

lunes, 18 de septiembre de 2017

RAFAEL SANZIO

Nacido en Urbino, el 6 de abril de 1483, y fallecido en Roma, el 6 de abril de 1520. Ha sido siempre reconocido como uno de los más grandes artistas del alto renacimiento en Italia, siendo aclamado como pintor, diseñador y arquitecto. Trabajó para los papas Julio II y León X. Su padre, Giovanni Santi, fue pintor y poeta en la corte de los Montefeltro en Urbino y, aunque falleció tempranamente, le enseñó los primeros rudimentos de la pintura.

Sus dotes técnicas e intelectuales florecieron gracias a la soltura con que se movió en los círculos del poder de Urbino, Florencia y Roma. Su maestro más importante fue Pietro Perugino. Rafael realizó sus primeras pinturas independientes para Urbino y las localidades de Perugia y Città di Castello hacia 1500-1507. Su primer encargo documentado es un gran retablo que pintó en 1500-1501 para la iglesia de San Agustín de Città di Castello.

En 1504 se estableció en Florencia, donde Miguel Ángel y Leonardo estaban revolucionando el renacimiento florentino. El joven Rafael se sumergió en el arte nuevo, y muchos dibujos demuestran que estudió aspectos del estilo de uno y otro maestro. A finales de 1508 fue llamado a Roma por Julio II, para trabajar, junto con Perugino, Lotto, Sodoma y otros, en la redecoración de las salas del palacio del Vaticano que se conocen como stanze. El éxito que alcanzó en Roma fue tal que pronto se vio desbordado por encargos de pintura, diseño y arquitectura, y su taller creció hasta convertirse en el motor del renacimiento romano.


Tras la elevación al solio de León X, Rafael hizo cuadros de altar para otros lugares. Al morir Bramante en 1514 fue nombrado arquitecto del nuevo San Pedro de Roma. Fue honrado a su muerte como lo había sido en vida, y celebrado en incontables panegíricos poéticos. Vasari, aunque consideraba a Miguel Ángel como la figura central, le presenta como artista ejemplar y modelo santo (en un juego de palabras con el apellido Santi). En los siglos siguientes su fama alcanzó dimensiones hagiográficas, que culminarían en el siglo XIX con el culto de los nazarenos y la devoción de artistas como Ingres. Su lugar en el panteón de los grandes artistas declinó a comienzos del siglo XX, cuando la figura del genio frustrado cobró mayor relieve que la del estudioso consumado.

AUGUSTO BARCIA TRELLES

Nacido en Vegadeo (Asturias) el 5 de marzo de 1881 y muerto en Buenos Aires (Argentina) el 19 de junio de 1961. Fue Diputado durante la monarquía de Alfonso XIII y después durante la Segunda República, tuvo varios cargos en los diversos gobiernos republicanos de izquierda.

Estudió Derecho en la Universidad de Oviedo, doctorándose en la de Madrid, logrando en todas las asignaturas “premio extraordinario”. En 1908 colaboró con Joaquín Costa evitando la aprobación de la Ley del Terrorismo de Antonio Maura. Fue presidente y secretario del Ateneo de Madrid, y de la sección de Ciencias Morales y Políticas de esta institución. Marchó a Alemania, becado por la Junta de Ampliación de Estudios, y se dedicó a realizar investigaciones sociológicas; fruto de ello fue Materiales para una biografía de las doctrinas de Marx. Después fue colaborador del periódico El Liberal y de la Revista de Tropas Coloniales (dirigida por Francisco Franco). Ingresó en el Partido Reformista y fue elegido diputado por el distrito de Vera (Almería) en las elecciones a Cortes de 1916; tuvo este cargo hasta el inicio del mandato del general Miguel Primo de Rivera, en 1923.

Al instaurarse la Segunda República en 1931 representó a España en las Conferencias Internacionales de Trabajo; fue también delegado del Gobierno en el Consejo Superior Bancario, y presidente de las Cámaras de Compensación Española. Fundó la Universidad Popular de Madrid. En 1933 fue elegido de nuevo diputado por Almería, y encabezó el partido Izquierda Republicana en el Congreso; a este partido pertenecía también Manuel Azaña, y cuando éste fue nombrado presidente del Gobierno, Barcia y Trelles fue sucesivamente ministro de estado, embajador en Uruguay, y presidente del Consejo de Ministros. Abogado defensor de Luis Companys Jover y compañeros de la Generalitat por su intervención en el alzamiento contra la República en octubre de 1934.


Al constituirse un Gobierno de Emergencia para afrontar la sublevación militar de 1936, pasó a ser ministro de asuntos exteriores. Terminada la Guerra Civil con derrota republicana, se exilió primero en Francia y luego en Argentina. Establecido en Buenos Aires, escribió artículos periodísticos y desde 1954 hasta su muerte fue ministro de hacienda del gobierno republicano en el exilio. Fue hermano del también jurista Camilo Barcia Trelles.

LA MARINA DE GUERRA DEL SIGLO XVIII: El armamento

Batalla de Cabo Espartel
Durante el combate del cabo Espartel, Córdova comentaba en su parte, que la escuadra española solamente tenía dos navíos de tres puentes de los 32, mientras que los franceses tenían 5 de 14 y los ingleses 8 entre 34. Pero además, la artillería era muy inferior a la de franceses e ingleses.
Los navíos españoles de dos puentes, incluidos los mas poderosos de 80, solo disponían de piezas de a 24 y de a 18; tres los llevaban de a 24 y 12; y el Castilla de 18 y 12. En cambio nuestros aliados franceses llevaban de a 36 en la batería baja y de a 18 en la alta; mientras que los ingleses de 32 y 18 respectivamente..
En los años siguientes apenas se puso solución, a pesar de que los progresos en la construcción de las piezas, disminuyendo longitud, y la mayor robustez de los barcos, permitía ese aumento en los calibres. El cambio tuvo que esperar al reglamento de 1803, por lo que sólo poco antes de Trafalgar, nuestros navíos llevaron baterias comparables a las de los ingleses.
Archivo General de la Marina
Consultando los "Estados de Fuerza y Vida" conservados en el Archivo General de la Marina, Álvaro de Bazán en El Viso del Marqués (Ciudad Real), aunque no están los de los navíos Santísima Trinidad, Santa Ana y Rayo, si encontramos los de Príncipe de Asturias, Argonauta, Bahama, Monarca, San Leandro, Montañés, Neptuno, San Agustín, San Francisco de Asís, San Ildefonso, San Juan Nepomuceno y San Justo. Podemos observar que se sustituyen los cañones de a 8 libras de cubierta por carronadas y obuses, dando un total de 70 piezas mas, entre los doce, que las que les corresponden  por porte teórico
Los navíos de 80 cañones ya embarcaban en su primera batería piezas de a 36 libras y de 18 en la segunda, a excepción del Neptuno que en esa segunda batería montaba piezas de a 24 libras, por lo que su potencia de fuego era equiparable a un tres puentes.
Cañón de a 36 libras
En la referente a los de 74 cañones, solo el San Agustín  y el San Juan Nepomuceno habían sustituido la primera batería de a 24 por piezas de a 36 libras. El San Francisco de Asís  y el San Ildefonso, llevaban cañones de 24 libras tanto en la primera, como en la segunda batería, siguiendo una idea del Marqués de la Victoria,  partidario de igualar los calibres. En Trafalgar, el navío inglés Mars había adoptado la misma distribución.
Cañón de a 24 libras
Otra mejora se la debemos a don Cosme Damián Churruca, con la "Instrucción sobre punterías para el uso de los bajeles del Rey", publicada en Madrid por la Imprenta Real en 1805. En ella intentaba corregir prácticas tradicionales, como apuntar "por raso de metales", aconsejando las alzas; recomendaba dirigir los disparos de los obuses y de las piezas ligeras a la arboladura y cubiertas enemigas, mientras que las baterías bajas, lo harían contra el casco.
Cosme Damián Churruca
Al ser dado de baja el Real Felipe seis años después de Sicié, solo quedaba un tres puentes en la Armada, el Santísima Trinidad, por lo que se encargaron dos más, el Purísima Concepción y el San José,  con el sistema Gautier y construidos en Ferrol en 1779 y 1803 respectivamente. Resultaron buques de mediano rendimiento, por lo que se construyeron los tres puentes de 112 cañones, debidos al proyecto de Romero Landa:
Santa Ana, botado en Ferrol en 1784
Mejicano, en La Habana en 1786
Conde de Regla, en La Habana en 1786
Salvador del Mundo, en Ferrol en 1787
Real Carlos, en La Habana en 1787
San Hermenegildo, en La Habana en 1789
Reina Luisa, en Ferrol en 1791
Príncipe de Asturias, en La Habana en 1794
Aunque se inició uno más, el Real Familia, aprobado en 1793, con planos de Retamosa, que no llegó a concluirse.
Fragata española
El tener la primera batería de 36 libras, y de 24 la segunda los hizo ser los buques más formidables construidos por cualquier potencia durante el siglo XVIII. A la vez, se potenció a otros buques, como en el caso del Santísima Trinidad aumentado a cuatro puentes, que paso a ser el mayor buque de guerra de su tiempo; o el Rayo que paso de 80 a 100 cañones. Ambos muy potenciados en su artillería, dejaron mucho que desear en lo marinero.
En Trafalgar, cuatro de los quince navíos españoles eran de tres puentes.
El caso del peor artillado, era más ostensible en el caso de las fragatas. Desde la introducción del sistema de Jorge Juan, las fragatas no llevaban artillería en cubierta. Sin embargo la experiencia adquirida en la guerra de la Independencia de los Estados Unidos, fue determinante y el 1 de marzo de 1780 se ordenó poner artillería ligera a las fragatas. En general las fragatas españolas llevaban 26 piezas de a 12 o de a 8 en la batería,  la reforma consistió a montarlas 8 cañones de a 6 en castillo y alcázar.
Otro disgusto, al ser apresada la Santa Margarita de 34 cañones, el 11 de noviembre de 1779 por la Tartar inglesa de 28. Una vez reparada, los ingleses cambiaron su artillado por 26 cañones de a 12, 10 de a 6 y 8 carronadas de a 18. Dos fragatas españolas, fueron tambien apresadas, demostrando la inferioridad con respecto a las inglesas. Hubo que esperar a la Real Orden de 20 de mayo 1785, donde se pensó abrir tres portas más en el alcázar y una en el castillo, para poder pasar en combate, las piezas de una banda a otra, más lógico fue rearmarlas, pasando el calibre principal de 8 a 12 libras.
Con mucho retraso, se emplazaron en cubierta los obuses Rovira,  dejando la cubierta superior corrida, como ya disponían las fragatas inglesas. En el reglamento de 1803 se empezó a considerar la opción de armar las mayores nuestras con calibre de a 24, en lugar de a 18, pero lo normal es que embarcaran una batería mixta.
Pedrero

Los pedreros ya no disparaban balas de piedra, sino saquillos de balas de fusil para herir a la dotación enemiga. Eran pequeños cañones de bronce de retrocarga, la recámara era móvil  y se acoplaba ya cargada al resto de la pieza. No tenían cureñas, iban montadas sobre horquillas de hierro. Sus calibres eran de a 3 y de a 2 libras, aunque al final de siglo el calibre normal fue de 4.

sábado, 16 de septiembre de 2017

PINTORES VANGUARDISTAS: Manuel Hernández Mompó

Creció entre pinceles y obras de arte, ya que su padre era pintor. Nació el 10 de octubre de 1927 y falleció en Madrid el 24 de enero de 1992, tras sufrir una grave enfermedad que le había dejado sin habla. Mompó pertenecía a esa famosa estirpe de artistas de la posguerra española, que luchaban por ensalzar el arte de la época al lugar que debía ocupar. Su generación era aquella que formó el grupo El Paso o Dau al Set. Y pese a que él no se inscribiera en ninguno de estos grupos artísticos, apoyaba la lucha de quienes formaban parte de sus filas, entre ellos, el tan reconocido artista español Eusebio Sempere.

La carrera de Mompó comienza a los 13 años, cuando empieza a acudir a la Escuela de Artes y Oficios de Valencia. Con 15 años de edad ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia, donde comienza su formación académica en arte. En el año 1948 obtiene una beca para la Residencia de Pintores de Granada.

Su primera exposición se pudo disfrutar en su ciudad natal, concretamente en la Galería Mateu de Valencia allá por el año 1951. A partir de este momento su carrera no deja de crecer, en el 54 viaja a París para empaparse del arte y la intelectualidad de un lugar que lo ofrecía todo. Allí tuvo el placer de coincidir con otros virtuosos de su época, como Chillida o Palazuelo. Tras su estancia en París pasó por Roma, Holanda y Estados Unidos, donde pudo conocer de primera mano la pintura abstracta americana. Este hecho le permitió ir un paso más allá en su obra artística, apostando por trazos esenciales que nacían con elegancia y máxima delicadeza.

En un principio comenzó a pintar paisajes populares con la técnica del óleo sobre papel y el guache. Pero poco a poco estos inicios comienzan a desembocar en una fantástica pintura abstracta que cuida los trazos sobremanera. Mompó vivió una época en la que las artes plásticas debían plantarse y tomar nuevas riendas. Así se unió a críticos y artistas para renovar este arte y abrir camino hacia tendencias mucho más vanguardistas. Podríamos equipararle con artistas de la talla de Miró. Sus pinturas no seguían un patrón, sino que estaban avaladas por la máxima espontaneidad propia del artista.

El famoso estilo de Mompó se comenzó a fraguar a finales de los años 50, cuando empieza a dejar de lado sus pinturas figurativas para dar paso a los cuadros semi abstractos con signos y trazos que aportaban una elegancia extrema al entorno. Y aquí es cuando Mompó se preocupa por la importancia de la luz. Para él lograr esa luminosidad mediterránea en sus obras se convirtió en una necesidad extrema para él.

No podemos decir que Mompó cambiara de estilo de forma brusca. La realidad es que iba creciendo y evolucionando de forma paulatina. Eso sí, todas sus obras pictóricas giraban en torno al uso de la luz mediterránea. A finales de los sesenta instaló su residencia habitual entre Mallorca e Ibiza, donde podía convertirse en todo un virtuoso de esa luz que tanto le gustaba plasmar en sus obras.


En la actualidad, la obra de Manuel Hernández Mompó continúa siendo una de las más aclamadas del siglo XX, gracias al virtuosismo que presenta cada uno de sus cuadros, que fueron ejecutados con cariño y elegancia, potenciando al máximo la luminosidad y el estilo de vanguardia.


viernes, 15 de septiembre de 2017

PINTORES VANGUARDISTAS: Salvador Victoria

Nace en diciembre DE 1928 en Rubielos de Mora (Teruel). Los primeros años transcurren en el pueblo natal, hasta que su familia se traslada a Valencia, allí ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, recibe la influencia del impresionismo levantino, sobre todo la luz, que conservará en gran parte de su obra. En el curso 1951-52 es pensionado en la Residencia Oficial de Pintores de Granada por la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, realizando en ese primer año, su primera exposición individual en el Círculo Artístico y Literario de Granada. Hace un primer viaje a Ibiza y tiene sus primeras experiencias abstractas.

En 1956 se instala en París, donde entra en contacto con las corrientes abstractas de la época. Realiza una exposición conjunta con Sempere, Isidoro Balaguer y Joaquín Ramo en el Colegio de España en París, y una exposición individual en el dicho Colegio de España. Se casa en esta ciudad con Marie Claire Decay Cartier. En 1960 participa en la XXX Bienal de Venecia y en 1961 en la II Biennale de París en el Musée d'Art Moderne de la Ville de París.

Esta etapa de casi diez años en París es fundamental en su formación. Su círculo de amistades está centrado en Sempere, Lucio Muñoz, Isidoro Balaguer, Pierre Soulages, Jean-Baptiste Chéreau, Joaquín Ramo, Egon Nicolaus. Funda con este último en 1963, junto a Gentry, Kaner y Sornum el Grupo Tempo realizando exposiciones en Alemania, Suecia, Dinamarca, etc. Expone en la Arthur Tooth Gallery de Londres, junto a Millares, Feito, Lucio Muñoz y Martín Chirino. A finales de 1964 decide regresar definitivamente a Madrid, y entra a formar parte de la Galería Juana Mordó, que se acaba de crear. Comienza a incorporar nuevos soportes de materiales: experimenta el relieve con cartulinas plegadas pintadas al temple.


Paulatinamente va abandonando el uso de materiales pegados, siendo el óleo sobre tabla el único elemento que va dando vida a ese cosmos de esferas, conos y pirámides. Emplea los rojos, cárdenos, densos morados, marrones y dorados en gamas calientes, antes excluidas de su pintura, con calidades más sordas y tenues. En 1979 inicia la labor docente en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Sus cuadros van depurándose paulatinamente hasta llegar al estadio de su pintura más pura, despojada y silenciosa. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le compra tres cuadros más un mes antes de su fallecimiento, ocurrido el 27 de junio de 1994 en Alcalá de Henares (Madrid), tras una repentina enfermedad. Descansa para siempre en el cementerio de Rubielos de Mora (Teruel), su pueblo natal.




Diptico

PINTURA MURAL De la Ermita de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia)

Siglo XII. Pintura al fresco sobre revestimiento mural trasladado a lienzo, 203 x 207 cm.
El conjunto de las pinturas murales de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia) se trasladado a lienzo en 1947 reconstruyéndose, lo más fielmente posible a su disposición original. Los muros de la capilla están decorados con figuras de ángeles, Apóstoles y escenas evangélicas, y los testeros presentan dos temas bíblicos:

Bóveda, centro: El Pantocrátor sostenido por cuatro ángeles; lateral izquierdo: La Anunciación, Ángel turiferario, San Mateo y San Lucas. Lateral derecho: San MarcosÁngel con rollo¿San Juan Evangelista?Ángel turiferarioÁngel con libroSanto obispo. Medios puntos: Caín (para algunos autores Melquisedec) y Abel presentan ofrendas al Cordero inserto en la CruzLa creación de Adán y El Pecado Original. Muro izquierdo: Seis ApóstolesLa Magdalena unge los pies del SeñorAdoración de un Mago a la Virgen con el Niño; Muro derecho: Cuatro Apóstoles. Las figuras representadas, típicamente románicas, no tienen volumen ni profundidad y están delimitadas por unos simples contornos que dividen los espacios correspondientes. El estilo del artista ha sido siempre considerado muy próximo al Maestro de Tahull.


https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/el-pecado-original-pintura-mural-de-la-ermita-de/b9067a97-703f-4f71-9955-c564b06fb650

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